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Algunas consideraciones sobre el Champagne

champagne 3“En las victorias, me lo merezco… en las derrotas, lo necesito.” Napoleón III.

Así se expresaba el Emperador cuando le pidieron su opinión sobre este elixir de los Dioses… Sin lugar a dudas, el Champagne es el vino de los vinos, el de la celebración, el de la alegría, el de la fiesta…

Es también el vino de los vinos porque a la hora de armonizarlo con alguna comida, no nos queda la menor duda que ¡el Champagne puede ir con todo! Y esto último “lo certifico” ya que acabamos de regresar de nuestro Tour Imperial que nos llevó desde la Bourgogne hasta Paris con tres días en la región de la Champagne… tuvimos la extraordinaria oportunidad de hacer comidas completas en cada una de las Casas de Champagne visitadas (Ruinart, Veuve Clicquot Ponsardin y Möet Chandon) … solo tomamos Champagne y comimos desde langosta hasta cochino pasando por ensaladas y postres… una experiencia enogastronómica, sencillamente, inolvidable y enriquecedora hasta más no dar.

¿Y donde se produce?

El Champagne se produce exclusivamente en la región homónima de Francia a unos 130 kilómetros al este de Paris. Comprende una extensión de 32,250 hectáreas de viñedos donde están sembradas las uvas Chardonay, Pinot Noir y Meunier (antes Pinot Meunier). Su producción (310 millones de botellas al año) está estrictamente controlada por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen (creado en el 1927); este Consejo fija las normas y criterios, entre otros, sobre la densidad de la plantación, el rendimiento máximo por hectárea, y, por supuesto, el método de elaboración (método champenoise de segunda fermentación en botella). Hay no menos de 240 productores de Champagne en la región.

champagne 2Los romanos introdujeron la vina en la región de Champagne (siglo XIII) y se producen vinos “tranquilos”, en esa zona, desde esa época. La Iglesia, sin lugar a dudas, le dio un impulso importantísimo a toda la producción vitivinícola en Europa pero no fue sino hasta finales del siglo XVII cuando el monje Dom Pierre Perignon, responsable de la bodega de vinos de la Abadia de Hautvillersen en Epernay, descubrió que algunas botellas de vino explotaban cuando venía la Primavera… al darse cuenta de este hecho y probar el vino de esas botellas dijo su célebre frase: “Frères, frères… venez-vite, Je goûte les etoiles“ (“Hermanos, hermanos…vengan rápido que estoy bebiendo estrellas”) había nacido el Champagne… lo demás, es historia.

El prestigio del Champagne se extendió por todo el país con la coronación de los reyes de Francia en la célebre catedral de Reims y tomó verdadera fama mundial por las exportaciones que se comenzaron a hacer hacia Rusia para satisfacer los exquisitos gustos de los Zares de esa región.

En el resto de Francia y el mundo también se produce este vino espumante y por el mismo método tradicional francés pero no se puede llamar Champagne. Si se produce en Francia y fuera de esta región, se llama Cremant; si es en España (producido mayoritariamente en el Penedés) se llama Cava; en Italia lleva el nombre de Franciacorta (producido en la región homónima) y también se produce bajo el nombre de Proseco (que es el nombre de la uva utilizada); luego, en Estados Unidos se le llama Sparkling Wine y en otras regiones del Nuevo Mundo se le llama, sencillamente, vino espumoso.

La demanda mundial de vinos espumosos va en creciente aumento (2% interanual) sin embargo, en la zona de la Champagne, y hasta hace muy poco, no era posible aumentar la producción ya que la zona geográfica de cultivo esta estrictamente delimitada (32,250 hectáreas). Recientemente, en Julio pasado, el Consejo Regulador acaba de aprobar un ligero aumento (+400 Kg/ha) en lo que es el rendimiento máximo por hectárea (10,500 kg/ha).

champagne 1¡La degustación con los cinco sentidos!

La “cata” es el ejercicio profesional mediante el cual los expertos pueden describir, usando los sentidos de la vista, olfato y gusto, las características de un vino y, en consecuencia, pueden valorarlo; es un ejercicio muy serio para hacerlo por mera diversión por lo que prefiero hablar más bien de “degustación” que puede ser considerada como una actividad mucho más placentera, divertida y al alcance de todos.

En el proceso de “degustar” un Champagne, a diferencia del mismo proceso para los llamados vinos “tranquilos” (no espumosos), este nos va a solicitar no sólo los sentidos tradicionales de vista, olfato y gusto sino que también añadiremos el oído y el tacto. A saber:

• Oído: nos permite escuchar la melodía de las burbujas en la copa.

• Vista: nos permite apreciar no sólo el color y aspecto del vino sino, en este caso, el tamaño y persistencia de las burbujas.

• Olfato: nos permite percibir olores o aromas.

• Gusto: nos permite percibir sobre todo los cuatro sabores principales (dulce, salado, ácido y amargo).

• Tacto: a parte de la untuosidad y temperatura del vino, en este caso, nos permite apreciar la efervescencia.

En próximos artículos comentaremos como es el método de elaboración del Champagne y sabremos porqué en la mayoría de las etiquetas de Champagne no aparece el año de la cosecha. Hablaremos igualmente de los diferentes tipos de Champagne que existen en el mercado, cómo debe ser el servicio y cómo debe conservarse.

¡Mientras tanto, salud!

Sergio Esteva Grillet / articulista

chateautravel@gmail.com

5 Respuestas a “Algunas consideraciones sobre el Champagne”

  1. Maria Eugenia Villegas Dice:

    En el proceso de ” degustar” y en lo que al sentido del oido se refiere yo agregaria que el placer por este elixir ya comienza desde el momento del descorche. El sonido que se produce es significativamente diferente y anuncia la sensaciones placenteras que estamos apunto de experimentar.


  2. PedroPablo Rosales Dice:

    Hola, Sergio y Juan Carlos. Además de saludarlos y felicitarlos por estos artículos tan bien preparados, les comento que algunos escritos dicen que Sir Winston Churchill fue el autor de la frase inicial. Revisé y efectivamente Napoleón III la había dicho un siglo antes. Habría que investigar un poco más para saber si Churchill le dio el crédito a Napoleón III, la usó sin saberlo o quiso hacer creer que era suya. En todo caso, quizá hay bastante gente con ese error (o había, gracias a este artículo!). Salud-es!


  3. Gonzalo Machado Dice:

    Como comentario adicional, podria tener sentido los 3.5 a 4° pero en botella, de manera que al servirla por logica, la temperatura se establesca entre 6.5 y 7°…!!!


  4. Gonzalo Machado Dice:

    Excelente y completa exposicion referente a como identificar dependiendo de la region qu lo produce, un Champagne, de un espumante, Cava o Prosecco; esperamos el complemento…!!!

    En cuanto al comenterio de Carlos Santamaria; totalmente de acuerdo en cuanto a que las bajas temperaturas no nos permiten apreciar los sabores propios de lo que estamos degustando; siempre he tenido entendido y es como lo he aplicado, tanto en los vinos tranquilos (Tintos)16° a 18° asi como los espumosos, dependiendo de su origen, NO debe exceder de los 7° y como minimo 6° de todas formas esperaremos el proximo capitulo acompañado de sus acertados,interesantes y enriquecedores comentarios


  5. carlos a. santamaria Dice:

    Hola Amigos y Amantes del Club. Tengo la dicha de contar en mi familia con ciertos idóneos de las catas, incluso alguno de origen frances y nos resulta muy ameno disfrutar de algún Espumante y Champagne. Lo mas discutido entre nosotros es, la temperatura en boca ideal para saborear y disfrutar de un Champagne. Los que se adjudican el conocimiento indican no superar los 3.5 a 4ºC. Mi opinión es que a esa temperatura los perfumes y gran parte de sus sabores están paralizados y que recién a los 6.5 a 7ºC los va liberando para poder apreciarlos. Leí que en los próximos artículos comentarán estos temas. Estaré esperando para poder enriquecer nuestras reuniones. Gracias, carlos.


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