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Vino, piernas, cuerpo… ¿De la vista nace el amor?

abril 8th, 2014 Publicado en Noticias Imprimir este Artículo

piernas o lagrimas en el vinoCuántas veces vemos a alguien levantar la copa de vino haciendo movimientos circulares para observar cómo escurre el vino (piernas o arcos del vino) por las paredes de la copa mientras dice: “este vino tiene cuerpo”, “este vino tiene estructura”, “este vino es de buena calidad” o todo lo contrario: “este vino no tiene cuerpo”, “a este vino le falta estructura”, “es un vino de mala calidad”. Todo lo anterior deducido de un simple análisis visual, sin llegar a degustar el vino.

En otras ocasiones los vemos revisando los ribetes del vino atreviéndose a decir que de esta manera ven la acidez del vino. Muchos califican la calidad del vino con solo revisar la intensidad del color: si el vino tiene mucho color afirman que el vino es bueno, si carece de intensidad entonces no lo es.

También nos encontramos que al observar precipitados o posos (sólidos adheridos en la botella), hay quienes concluyen que el vino no es bueno o está mal elaborado, o bien, si no los presentan, es debido a que el vino es de buena calidad o bien elaborado.

¿Se puede determinar la calidad del vino a través de la vista?

Si bien algunas de las conclusiones anteriores pueden ser accidentalmente certeras, el análisis organoléptico del vino debe llevarse a cabo con la utilización de distintos sentidos como lo son la vista, el olfato, el gusto e incluso el oído. Entonces, es importante corroborar y complementar nuestros apuntes por medio de todos los sentidos para así poder emitir un juicio serio y más acertado que haga justicia al vino en cuestión.

Entonces, ¿cual es el propósito de analizar el vino mediante la vista?

Vamos por partes, en lo relativo a las llamadas piernas o arcos que escurren en copa después de girar el vino, son principalmente substancias como el glicerol y el 2,3 butandiol, que son los principales polioles del vino y no significan en ningún caso mayor o menor calidad. Es decir, tras la observación de este fenómeno podemos expresarnos de manera subjetiva y relativa al contenido de alcoholes que al evaporarse, dejan los arcos mencionados. Hay que saber que toda fermentación proporciona un porcentaje de polioles del orden de entre 8 y 12%, pero en vinos licorosos de podredumbre noble, estos productos pueden presentarse hasta en 20% y de ninguna manera significa mayor calidad.

Con relación a los ribetes del vino y si es posible determinar la acidez de los vinos por medio de su observación, la respuesta es no. Si queremos determinar su nivel de acidez es necesario efectuar el análisis correspondiente, en el caso de un análisis organoléptico deberá hacerse con el gusto.

¿Qué es lo que se busca al ladear la copa y observar el color de la zona más delgada del vino? Bueno, los destellos de color nos pueden dar una idea de si el vino es antiguo o joven, o bien, del método de aceleración de añejamiento o simplemente de la oxidación causada por estos métodos, pero no es posible así, determinar su acidez.

¿Qué son los precipitados del vino? Todos los vinos cuando evolucionan empiezan a polimerizarse, esto significa que parte de los compuestos del vino, azúcares y polifenoles, empiezan a unirse y a formar compuestos muy grandes que no pueden mantenerse en suspensión, por lo que se precipitan al fondo de la botella y así, se forman los sólidos también llamados posos que se presentan sobre todo, en los vinos más naturales. Entonces, cuando no hay precipitados existe la posibilidad de que se le haya agregado alguna sustancia que evite este fenómeno de polimerización. Un ejemplo de substancias utilizadas para esta práctica es la goma arábica que hace anormal o extraña la evolución natural del vino.

Si bien la vista es uno de los sentidos utilizados para llevar a cabo un análisis organoléptico del vino, no es un sentido suficiente por sí solo, para determinar la calidad del vino. Es importante entender que la vista es el primer sentido que utilizaremos, pero es necesario corroborar nuestras primeras impresiones posteriormente con los otros sentidos y hasta no realizar el análisis completo: vista, olfato y gusto, difícilmente tendremos argumentos válidos para expresar una opinión más objetiva y justa con relación a la calidad del vino.

Así que mediante la vista, en una primera impresión, se podrían admirar unas largas piernas o un cuerpo robusto, una edad ideal y además, ¡todo natural! Sí que podría nacer el amor de la vista, pero ¡OJO! que este puede morir en el gusto.

Fuente:  www.vinicolatorresalegreyfamilia.com

Una respuesta a “Vino, piernas, cuerpo… ¿De la vista nace el amor?”

  1. gilberto jose Dice:

    excelente comparacion para el estudio y degustacion,totalmente de acuerdo el uso de todos los sentidos en forma integral dara un buen analisis sin dejar de lado nuestras preferencias…Amor y vino van de la mano toda una Pasion!!!


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