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El cava riojano consolida su mercado, ajeno a un hipotético ‘boicot’ a la producción catalana

Cava RiojanoAl igual que en el 2005, cuando el entonces líder de ERC, Carod Rovira, instó a los catalanes a no apoyar la candidatura olímpica de Madrid, la política (en esta ocasión por el desafío independentista) intenta contaminar los hábitos de consumo con una campaña contra los productos catalanes, entre los que se encuentra el cava. Doce años después, la tensión se repite, aunque los elaboradores riojanos no hablan abiertamente de un ‘boicot’ ni tampoco registran picos en sus ventas que, como en el 2005, les den señales de ello.

Cinco bodegas de Rioja comparten ‘sello’ con la Denominación de Origen (DO) Cava y producen al año en torno a 700.000 botellas de espumosos comerciales con un mercado asentado por méritos propios y ajeno al devenir de lo que pueda ocurrir con el cava catalán que, ocurra lo que ocurra, seguirá manteniendo su hegemonía representando cerca del 98% de la producción de la DO, concentrada sobre todo en Sant Sadurní d’Anoia.

Desde principios del siglo XX se elaboran espumosos en La Rioja. Bodegas Bilbaínas comercializaba entonces el ‘Champán Lumen Gran Rioja’. Más de un siglo después, la bodega, propiedad de Codorníu, produce como marca propia el ‘Royal Carlton’, que tiene su propio recorrido. Según informan desde su departamento de Comunicación, «tenemos un mercado local, del País Vasco y de Madrid muy consolidado, donde todavía acuden los clientes a comprarlo directamente a la bodega». Las ventas se mantienen «estables» y de momento no se observan alzas en la demanda que den una pista sobre un hipotético boicot al cava catalán.

Por su parte, Bodegas Ondarre viene a producir unas 50.000 botellas anuales, que «son más o menos todas nuestras ventas», explica su director técnico, Javier Martínez de Salinas. «No tenemos capacidad de producir más porque estamos limitados y no tenemos más uva amparada», añade. Ondarre vende la mitad de su cava en el norte de España y la otra en Reino Unido y Estados Unidos, aunque también algo en Alemania y en Bélgica. Martínez de Salinas añade que «un supuesto boicot al cava catalán nos beneficiaría poco porque no tenemos capacidad para producir más».

Otra bodega histórica en la elaboración de cava es Muga, con una tradición de 40 años. José Muga explica que «tenemos una producción discreta, entre 40.000 y 100.000 botellas en función de la benignidad de la añada; algunos años, si no hay suficiente calidad, elaboramos cantidades muy pequeñas como ha ocurrido este año». Muga añade que «en su momento optamos por la exportación ante la complejidad de vender un cava elaborado en Rioja en España». Sin embargo, «poco a poco conseguimos hacernos con buen mercado en exportación y hoy es el día en el que nos sentimos cómodos en el extranjero» porque ‘Conde de Haro’ «tiene una demanda sostenida y repartida en el año».

Bodegas Muga intenta «no concentrar nuestras ventas en Navidad ya que, debido a las características de nuestra bodega, sería complicado abastecer al mercado». Por otro lado, «nuestro espumoso está sometido a un proceso largo de elaboración, de tres a cuatro años, y siempre tiene indicada la cosecha, por lo que responder a aumentos de demanda sería imposible», añade Muga. Con todo, «no es nuestra intención aumentar demasiado la capacidad de producción» porque «no somos una bodega adecuada para competir en volumen». «Nuestro objetivo principal es intentar subir de gama y situar bien el producto en el mercado», concluye.

Por su parte, Bodegas Faustino comenzó a elaborar cava en 1982 con unas 4.000 botellas dado que «había un exceso de uva blanca y era la forma de darle salida». En la actualidad saca entre 270.000 y 280.000 botellas y el crecimiento ha sido «paulatino», relata su enólogo, Rafael Martínez.

La bodega tiene su mercado «consolidado»: el 40% de la producción se vende en el norte de España, Madrid y también la costa mediterránea y el 60% restante se exporta a los países escandinavos (Suecia, Noruega y Finlandia), Dinamarca, Rusia, Israel o China (una de sus últimas conquistas). En el boicot que sufrió el cava catalán hace doce años «sí registramos un aumento de las ventas en torno al 20% o el 25% y lo bueno de aquello es que el producto se dio a conocer a muchos clientes que no sabían que existía».

Por último, otro de los tradicionales elaboradores de espumosos en La Rioja es Bodegas Escudero, cuyo patriarca, Benito Escudero Abad, falleció el pasado sábado en Grávalos a los 96 años de edad. La firma de ca va que él impulsó en los años 50 produce hoy, en función de las cosechas, entre 150.000 y 200.000 botellas, de las que la mitad de dedican a la exportación, explica Amador Escudero. Además del mercado riojano, ‘Benito Escudero’ y ‘Dioro Baco’ están presentes en las mesas del resto del norte de España y en Estados Unidos, Japón, China, Alemania, Bélgica, Holanda o Suiza. Respecto al boicot sobre el cava catalán, Escudero explica que «en el 2005 el teléfono ardía, pero este año no». «De momento todo está muy normal», concluye.

FUENTE: www.lomejordelvinoderioja.com

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