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El nuevo rostro de los vinos búlgaros

Bulgaria 1Hace algunos decenios Bulgaria ha exportado grandes cantidades de vino a la ya extinta Unión Soviética y sus tintos de relativamente buena relación precio/calidad han sido reconocidos en el Reino Unido también. En aquel tiempo los principales actores de su industria del vino han sido las empresas – tanto productoras como comercializadoras – estatales (como en todos los países comunistas) y la mayor parte de las exportaciones se enmarcaron en los tratados de “ayuda económica mutua” contraídos por los países del bloque de Europa Oriental.

Los vinos búlgaros han sido más conocidos por su cantidad que por su calidad, lo que dificultó en gran medida la conquista de mercados extranjeros de consumidores más exigentes. Sin embargo, a partir de finales de los ochenta en este país balcánico también se han iniciado lentamente unas reformas económicas que han tenido su repercusión igualmente en el sector vitivinícola. Después de la caída del régimen anterior se han efectuado algunas inversiones extranjeras para la puesta en marcha de proyectos de renovación de las plantaciones y de la elaboración de las uvas cosechadas en ellas. Desde aquel entonces los bodegueros vienen redoblando sus esfuerzos para mejorar la producción y comercializar más vinos de gama media y alta abandonando definitivamente la “mentalidad cuantitativa”  heredada de la era del sistema autoritario. Hoy en día los principales esfuerzos están dados en los viñedos para descubrir la potencialidad del suelo y experimentar con las variedades que más favorecen la elaboración de vino de óptima calidad.

Bulgaria 2La República de Bulgaria (110.911 km2 de territorio y 7,5 millones de habitantes) se encuentra en la Península Balcánica y tiene un clima continental que en las zonas costeras del Mar Negro es más suave en invierno y más fresco en verano. La historia de vitivinicultura es milenaria en esta parte del viejo continente que goza de condiciones idóneas para el cultivo de la mayoría de las variedades. (Existe cuentos históricos según los que las bóvedas oscuras y frías fueron utilizadas para la fermentación por primera vez en la historia del vino en el territorio actual búlgaro.) Los suelos son de tipología muy variada y las regiones vinícolas cuentan con una riqueza ampelográfica considerable. En ellas se cultiva un gran número de uvas autóctonas (algunas de origen tracio) y la mayoría de las grandes clásicas tanto rojas como blancas (ante todo la Cabernet Sauvignon y la Merlot así como la Chardonnay y la Sauvignon Blanc). En la actualidad el país tiene unas 95 mil hectáreas de viñedos de las cuales se recogen unas 350 mil toneladas de uva destinadas a la vinificación y se elaboran alrededor de 1,8 millones de hectolitros de vino al año.

Hace algunos decenios Bulgaria ha sido un exportador importante de vinos pero durante el último sus ventas al exterior han venido cayendo bruscamente. Antes del inicio del proceso de transición política y económica en los noventa gran parte de sus vinos se ha vendido en los países de esta región pero después de los cambios de régimen  la competencia ha crecido notablemente en sus mercados y  en poco tiempo ha perdido su posición estable anterior en ellos. Aunque últimamente ha podido reorientar una parte de su exportación hacia otros países (Reino Unido, Alemania, Canadá) todavía solo menos de 30% de las ventas al exterior es absorbido por ellos. En los años pasados la recesión ha afectado seriamente a la exportación del vino búlgaro también pero en el primer trimestre del presente ya se registró un crecimiento de casi 50% con respecto al mismo periodo de 2009.

Según la respectiva ley de 1999 el país cuenta con 5 regiones vitivinícolas debidamente delimitadas que proporcionan vinos de variado carácter influidos notablemente por la tipicidad del terruño. La de la Llanura del Danubio abarca la orilla sur de este majestuoso rio, así como las zonas planas centro y oeste cercanas. En la del Mar Negro se encuentra una tercera parte de los viñedos del país cuyo clima se caracteriza por otoños largos que favorece la perfecta maduración de la uva. La del Valle de Rosas está ubicada al sur de los Montes Balcanes y se conoce ante todo por sus blancos. En la del Valle Tracio se produce principalmente vinos tintos aprovechando que tiene excelentes condiciones climáticas caracterizadas por buena distribución de precipitación en el área más baja y es bien protegida por formaciones montañosas frente los fríos vientos procedentes de las llanuras rusas. La del Valle del Rio Strouma, que es la más pequeña en superficie, abarca la parte suroeste y en su clima se siente la influencia del Mar Mediterráneo.

Bulgaria 3Entre las variedades autóctonas se destaca la tinta Mavrud que crece en la zona de Assenovgrad (Valle Tracio) y acerca de su origen existe una leyenda. Según ésta, a los finales del siglo IX en el Reinado del gran Khan Krum se prohibió el cultivar la uva y el beber el vino. Durante uno de sus viajes por el país, el Soberano se encontró con un muchacho robusto y fuerte que capturó con las manos un león que se había escapado del campamento de las tropas reales. La madre del muchacho confesó a él que su hijo se había hecho tan fuerte gracias al vino Mavrud, elaborado en secreto, que ella añadía a la leche materna. En aquel momento, el Khan no solamente canceló la prohibición sino ordenó a sus tropas tomar este vino antes de entrar en combate, para conseguir mayor fuerza y valentía. Muchos enófilos pueden compartir la opinión de que se trata quizá de la mejor variedad local que es termófila y pretenciosa, y en ella abundan sustancias extractivas y tintóreas. Los vinos son oscuros y de buen cuerpo y tienen potencial para la guarda. Otras rojas autóctonas que merecen ser mencionadas son la Gamza (en otros países se conoce como Kadarka), la Pamid y la Melnik.

La blanca autóctona de mayor renombre es la Dimyat que se cultiva por todo el país y en cuya base se elabora vinos de mesa de considerable calidad y también se destila el aguardiente tradicional (rakia) de consumo masivo por los búlgaros. La otra blanca local que tiene popularidad es la Misket Cherven.

Las variedades más cultivadas son la Pamid 28%, la Cabernet Sauvignon 25%, la Merlot 24% (rojas) y la Rkatziteli 35%, la Dimyat 16%, la Misket Cherven 14% (Blancas).

Bulgaria 4Hace poco en un artículo de una revista especializada se comentó que “la calidad de los vinos búlgaros ha mejorado inmensamente” debido a la labor de una nueva generación reconocida por su dedicación a la calidad. Se destaca también el papel de los inversionistas extranjeros recién llegados cuyos logros exitosos llaman la atención en lo particular de los productores nacionales.

Algunas bodegas que mejor representan el nivel de producción actual del sector: Domaine Boyar, Damianitza, Terra Tangra, Logodaj, Borovitza, Telish, Rumelia, Katarzyna, Todoroff, Santa Sarah. Algunos vinos que vale la pena degustar: Santa Sarah Privat 2006/Mavrud-Cabernet Sauvignon, Katarzyna Mezzek 2006/Mavrud, Domaine Boyar Solitarie 2006/Merlot, Damianitza Harsovo 2006/Melnik.

En una mesa redonda celebrada en un evento internacional recientemente acerca del desarrollo del enoturismo en Bulgaria los expertos han comentado que hace falta seguir trabajando para que se mejore la oferta de los destinos en cada una de las regiones.

Fotos: © 123RF ; picturesofbulgaria.com, telish.bg ,bulgariablog.net
Dr. József Kosárka

Una respuesta a “El nuevo rostro de los vinos búlgaros”

  1. vasili arturo serna Dice:

    me interesan los vinos de bulgaria y sus costos para la venta en mexico gracias


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